jueves, 17 de julio de 2008

El Paují: el pueblo más joven de Venezuela


Paseo al cerro El Abismo


Al sur de La Gran Sabana se encuentra un pequeño pueblo bohemio con numerosos atractivos turísticos que le ofrecen aventurarse en lo desconocido

Ana Cristina Sosa
asosa@elturiscopio.com


Una pequeña aldea que empezó como caserío a principios de 1960 y fue reconocida como pueblo 25 años después, nos dio una cálida bienvenida, que dio pie a que cerráramos nuestro viaje a La Gran Sabana con broche de oro. Así es el Paují, famoso por su distintiva cualidad bohemia y por el hermoso paisaje que te rodea cuando sobre esas tierras te encuentras parado.

El camino

Este pueblo, conocido también como el más joven de Venezuela, se encuentra a 875 metros sobre el nivel del mar y a 90 Km de Santa Elena de Uairén, completamente al sur de La Gran Sabana. Los primeros 20 Km de la carretera son asfaltados, el resto es un camino de tierra accidentado, para el cual es necesario un vehiculo 4x4.

Los viajeros pueden contemplar una hermosa vista que asombra durante todo el camino. No se pierdan el Chiricayen Tepuy, coloquialmente conocido como “El Indio Acostado” o “La Momia”, también las aldeas indígenas de Maurak y Waramasen, son unas breves paradas que recomendamos para contemplar y conocer un poco sobre la etnia pemón, descendientes de los Indios Caribe.

Un poco sobre el Paují


En el Paují se hace presente un crisol de grupos culturales en los que se encuentran indígenas, venezolanos y extranjeros establecidos allí. Hoy en día el pueblo cuenta con hospedajes, suministros de bodegas, escuelas y atractivos turísticos, tales como El Abismo, Salto El Paují, el Río Cantarrana y los Saltos de Chaberú, entre otros.

Nosotros nos hospedamos en “Achipapai”, el grato y acogedor campamento de Anaceli Giménez y su esposo, el artista Antonio Castillo. Ellos ofrecen sus servicios de camping cuidado sólo en épocas de temporada, y con reservación (llamar al 04162012065). Incluye: baño, manguera, sitio techado, acceso al río, y el mejor de todos, acceso a El Abismo.

Paseo a El Abismo

El paseo hacia el tope del Cerro El Abismo fue nuestra excursión predilecta. Un camino trazado, amigable y liviano de una hora y media, nos llevó a una vista que abrió una ventana hacia el pulmón del mundo: El Amazonas (tanto venezolano como brasileño). Esta montaña marca el final de La Gran Sabana y el comienzo de El Amazonas, es también el final de la meseta donde se encuentra El Paují.

El precipicio que se observa desde la cima es de 300 metros, los árboles que desde arriba parecen miniaturas por la inmensidad de la vista -nos cuenta Araceli- que son de 30 y 40 metros de altura. Sin duda una vista que lo dejará boquiabierto y lleno de asombro.

Buena propuesta gastronómica

Comimos en el recién inaugurado Restaurante El Abismo, cercano al campamento El Vergel que se encuentra al pasar la pista de aterrizaje de El Paují. Esta propuesta gastronómica surge ante la necesidad de una parada acogedora que invite al paladar a disfrutar de comida casera sabrosa. Sus dueños, Manuel Silveira, Alejandro y Andrés Scull tienen pensado más adelante combinar el menú de platos caseros con el de comida más especializada y elaborada como por ejemplo, el Laulau con leche de coco y curri. Este restaurante sólo abre sus puertas en temporadas vacacionales.

Un Manantial de tranquilidad a orillas del Parque Nacional Morrocoy

En Chichiriviche, estado Falcón

La Posada Casa Manantial, atendida por una familia cuya mística de trabajo radica en la atención esmerada, le brinda el disfrute relajado en sus instalaciones y la posibilidad de conocer los paradisíacos Cayos de Morrocoy

Ana Cristina Blanco
redaccion01@elturiscopio.com

La concepción de una posada parte de la idea de brindar habitaciones del propio hogar a personas que están de paseo en la localidad. Y precisamente esa es la génesis de la Posada Casa Manantial de Chichiriviche en el estado Falcón, donde Edgard y Marcela Villamizar levantaron a partir de su residencia familiar una acogedora edificación de 19 habitaciones y 5 apartamentos. Ahora la atienden junto a sus hermanos con la premisa del servicio afable.

“La sonrisa desarma los malos humores y este negocio es para atenderlo así, no se puede de otra manera. El concepto es tratar a la gente como me gustaría que me trataran a mi”, asegura el señor Edgard, para quien lo más importante es que cada huésped sienta que la posada es su propio hogar. Ofrecen suculentos desayunos y con arreglo previo pueden preparar la cena. Eso sí, después de las 10 p.m. la norma es guardar silencio para respetar la relajación de todos.
Aun así, esto no impide la diversión, pues fue diseñada una amplia y cómoda terraza con parrillera incluida. Además, la deliciosa piscina ecológica que utiliza un sistema especial de purificación sin necesidad de cloro. Para conocer el Parque Nacional Morrocoy, se deja el auto en el seguro estacionamiento, y a solo 50 metros está el muelle “La Caraquita”, donde esperan botes que viajan a todos los Cayos desde 80 hasta 200 Bs. F.
El escenario es imponente: El Cerro de la Virgen con imágenes de santos o la Cueva del Indio, plena de petroglifos, que al estar dentro se puede alzar la vista y ver el cielo. 2 de los mejores lugares son la Playa Punta Varadero, y el Cayo Peraza, de arena blanquísima y aguas increíblemente cristalinas.

¿Cómo llegar?

Desde Caracas se toma la vía hacia Tucacas, luego el rumbo de Sanare, y se sigue el desvío a Chichiriviche. Las señas indican el camino a la Casa Manantial.

Costos

En la Posada, puede elegir 1 habitación familiar para 4 ó 5 personas, por 250 Bs. F. la noche; 1 habitación matrimonial, por 160 Bs. F.; ó un apartamento equipado con cocina, nevera, todos los enseres y utensilios, para 4, 5, 6 ó 7 personas, desde 300 hasta 450 Bs. F. En todos dispondrá de TV por cable, aire acondicionado y demás comodidades.

1) La piscina ecológica es segura y divertida para toda la familia
2) Los espacios de la Posada le hacen sentir en su propio hogar
3) Desde el muelle de la Posada puede salir a conocer todos los Cayos de Morrocoy
4) Casa Manantial es una posada para descansar y divertirse en familia